Qué es un Huerto Ecológico y sus Características

En la actualidad existen cientos de hogares que han decidido no depender más de la compra de frutas y verduras en los mercados y tiendas habituales ya que prefieren cultivar las suyas en su propio huerto ecológico. En el presente artículo podrás conocer todo sobre este tema, te invitamos a seguir leyendo.

HUERTO ECOLÓGICO

Huerto Ecológico

Un huerto ecológico es un tipo de cultivo que busca aprovechar lo mejor de los nutrientes del suelo, el uso de fertilizantes y, lo más importante, se puede construir en el hogar. Además, es un estilo donde se emplea una serie de técnicas antiguas para el desarrollo de cualquier cultivo, evidenciando que no es necesario emplear las técnicas modernas para obtener grandes resultados. Por otro lado, se debe destacar que, todo huerto ecológico debe prescindir de la adicción de productos químicos, favoreciendo así el medio ambiente.

Sin embargo, esto no significa que no sea necesario enriquecer el suelo y que las plantas estén libres de ataques de insectos o de hongos. El caso es que nuestras acciones dañan lo menos posible al resto del ecosistema. Para ello, es importante que los vegetales crezcan en un suelo rico en nutrientes, se sometan a tratamientos preventivos y no consideren la visita de insectos como una plaga. Cuando el jardín está recién diseñado, lo primero a considerar es su tamaño.

En general, se recomienda utilizar un lugar amplio y uniforme, por ejemplo 1,50 x 1,50 metros cuadrados, que permita un fácil acceso a las plantas sin pisar nunca las áreas de plantación. Entre estos espacios se mantienen caminos con un ancho de al menos 1 metro. Es aconsejable empezar con un pequeño jardín y ampliarlo en años sucesivos. Además, cabe destacar que un jardín debe recibir al menos ocho horas de sol al día y contar con un buen suministro de agua. La rotación permite que los nutrientes del suelo se utilicen de manera óptima.

Ubicación del huerto ecológico

Es un aspecto muy importante, ya que necesita recibir varias horas de sol al día y no estar cerca de árboles o paredes que le den sombra. Para ello, se observará la trayectoria del sol durante todo el día en la zona elegida, observando cuándo comienza y termina con la luz, especialmente en los meses de primavera a otoño, cuando la mayoría de las plantas vegetales alcanzan su pleno desarrollo. Si la ubicación elegida está muy expuesta a fuertes vientos, las plantas pueden secarse fácilmente. En este caso, es recomendable proteger la zona de unos 45 cm de altura y prestar especial atención al riego.

Riego y preparación del suelo

Un suministro continuo de agua al jardín es esencial en primavera y verano, especialmente para todas las semillas recién sembradas y las plántulas que se acaban de trasplantar. Por lo tanto, es importante pensar en la facilidad del suministro de agua al decidir la ubicación del jardín. Un suelo rico en nutrientes y orgánicos es esencial para el crecimiento de plantas fuertes y saludables. Si el análisis del sustrato revela que es arcilla o arena, debe cambiarlo. El mejor momento para preparar la tierra de su jardín es en otoño. Se mejora su estructura y se deja descansar en invierno.

Los nutrientes que un jardín orgánico debe tener para las plantas incluyen fósforo para la formación y las raíces; potasio para el correcto crecimiento de frutos y flores y nitrógeno, el más importante para el desarrollo de tallos y hojas. Por otro lado, puede utilizar compost como vermicompost, mantillo y mezclas orgánicas que se venden en centros de jardinería. Pero también puedes aplicar compost casero. No hay una tendencia hacia el uso de turba para mejorar la estructura del suelo ya que las áreas de turba se agotan debido al uso excesivo.

Para preparar el suelo, lo primero es quitar todas las malas hierbas que se encuentran en la zona seleccionada. Luego se debe abrir un agujero de unos 20 centímetros para sacar los grumos del arado y eliminar las piedras y raíces que aparezcan. Después se agrega el material orgánico, humus y arena según sea necesario y se mezcla para incorporar estos elementos al suelo. Por lo tanto, en el momento adecuado, puede proceder a la siembra.

Cultivo del Huerto Ecológico

El cultivo se realiza en primavera con semillas de cultivo ecológico. Dependiendo del tiempo que tarde en desarrollarse cada hortaliza, se siembra cada 15 días, por ejemplo, para organizar al máximo los tiempos de producción y tener siempre en cuenta la rotación de cultivos. Muchas semillas se pueden sembrar directamente en el suelo; otras, sin embargo, deben sembrarse en macetas y, si las plántulas tienen al menos cuatro hojas, plantarse en el suelo con el cepellón de las raíces que desarrollaron. En los centros de jardinería puedes encontrar plántulas de varios tipos de vegetales.

¿Qué hacer con las malas hierbas de un huerto ecológico?

Es muy importante poder destacar la relevancia que tiene realizar constantemente la tarea de mantener controlada las malas hierbas que pueden salir en el huerto ecológico. Deben quitarse a mano antes de que cuajen o florezcan. Si esto se hace con regularidad, aparecerán cada vez menos. Una siembra más densa evita que se desarrollen las malas hierbas debido a la falta de luz siempre que haya espacio para las verduras y todo lo demás sembrado. Los herbicidas químicos están prohibidos en un jardín orgánico.

Plagas en el huerto

Por otro lado, las plagas en cultivos orgánicos se controlan sin pesticidas. Por lo general, el método consiste en atraer a los depredadores naturales de insectos dañinos. Las plantas con mucho néctar y olor atraen pájaros e insectos benéficos que se encargan, entre otras cosas, de mantener bajo control a pulgones, caracoles y moscas blancas. Un buen chorro de agua puede eliminar los pulgones adheridos a los brotes jóvenes y las yemas sin dañar la planta. Las mariquitas y especialmente sus larvas son verdaderas devoradoras de pulgones.

HUERTO ECOLÓGICO

Entre las aves, es conveniente atraer al herrerillo común, colocando un recipiente con agua para que se bañen. Las tijeretas son insectos que se alimentan de botones florales. Durante el día duermen, de modo que al sacudir las flores caen al suelo, donde se las puede pisar. Una trampa eficaz es colocar una lata plana en el fondo; los atraerá durante la noche y permitirá que sean secuestrados al día siguiente. Los caracoles y las babosas son muy dañinos para las plantas jóvenes.

Atacan de noche y durante el día se esconden en lugares húmedos como la base de ollas o debajo de piedras y trozos de madera. La trampa con material de aluminio también funciona, al igual que las babosas espolvoreadas con sal o colocando cáscaras de huevo picadas alrededor de las verduras tiernas para disuadirlas. Las ranas y los sapos son otro depredador natural de estos nematodos. Tener un pequeño estanque cerca del jardín favorece la presencia de estos anfibios.

Otro truco para disuadir a ciertos insectos dañinos es utilizar algunas plantas de olor fuerte. Este es el caso de los Tagetes, que se utilizan como repelentes contra insectos, especialmente mosca blanca. Es recomendable plantarlas cerca de plantas de tomate y pepinos, que son muy susceptibles a ser atacados por esta plaga. Las raíces de caléndula también apestan y ahuyentan a los nematodos del suelo. Otras plantas que previenen las plagas son los geranios fragantes (género Pelargonium) y la albahaca fragante. Plantar cebollas y cebolletas juntas las fortalece debido a su olor, que repele la mosca de la zanahoria.

¿Cuál es mejor suelo, el arcilloso o el arenoso?

El suelo arcilloso retiene agua, es pesado y cuando se aprieta con la mano, se enrolla en una bola. Su textura fina evita el drenaje, que puede provocar charcos y pudrición de raíces por asfixia. En veranos calurosos y secos se compacta y se convierte en un suelo muy duro que impide que las raíces accedan al oxígeno. Las semillas apenas se desarrollan en ellas, por lo que es conveniente germinarlas en macetas y luego trasplantarlas. Su estructura se modifica mezclándolas muy bien con arena para hacerlas menos pesadas y materia orgánica que las desprenda y enriquezca. La ventaja es que contienen muchos nutrientes.

Por otro lado, los suelos arenosos, son livianos y se deshacen cuando se recogen a mano; de textura gruesa se pueden ver los granos de arena. Permiten que el agua pase fácilmente y eliminen los nutrientes. Se calientan rápidamente al sol y se secan fácilmente. También hay que destacar la importancia de abonar y regar con regularidad, además de que se requiere un importante aporte de materia orgánica en el momento de la preparación. Las semillas germinan fácilmente en ellos.

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