Cuidados de la Violeta de Persia y su Riego

La Violeta de Persia es una planta herbácea de unos 30 a 40 centímetros de altura que tiene el nombre científico de Cyclamen persicum, pertenece a la familia Primulaceae y es originaria como lo dice su nombre de Persia en el Oriente Medio, su distribución abarca también a Los Alpes de Europa, en este post conocerás los cuidados de la Violeta de Persia y su riego.

VIOLETA DE PERSIA

La Violeta de Persia

La Violeta de Persia, también conocida como Ciclame y violeta de los Alpes, tiene el nombre científico de  Cyclamen persicum, es una planta de porte herbáceo que mide entre 30 a 40 centímetros, que se caracteriza por florecer durante los meses de invierno, lo que la hace muy atractiva porque pocas son las plantas que florecen en esa época.   

Las flores de Violeta de Persia, tienen unos grandes pétalos que se cierran uno sobre el otro dando una apariencia particular a sus flores, los colores de los pétalos varían desde blanco, rosados, purpura, salmón y escarlata. Sus hojas tienen formas acorazonadas con un largo peciolo y el haz de las hojas presenta manchas plateadas creando uno que otros dibujos. Es una planta que puede vivir varios años, si el mantenimiento es adecuado.

Durante su fase vegetativa presenta un lapso en estado de latencia en los meses más cálidos del año, esta situación cambia a medida que empieza a bajar las temperaturas y aumenta la humedad ambiental con las caídas de las lluvias. Es de las pocas plantas que tiene floración en los meses que ocurre las estaciones de otoño, invierno y principios de la primavera. Asimismo, el tamaño de sus flores se observa más pequeño en las plantas más viejas que en las plantas jóvenes, en que sus flores son de mayor tamaño. Esta planta prefiere materos pequeños para florecer.

Cuidados

Cuando se cultiva Violeta de Persia en las casas, en ocasiones estas plantas duran muy poco al parecer porque les afecta las temperaturas cálidas del lugar donde la instalan. En caso de querer disfrutar de gran cantidad de flores abiertas la mayor cantidad del tiempo, se sugiere comprar una planta con muchas yemas florales que estén en proceso de madurez para abrir. Para que la Violeta de Persia se adapte bien en las casas se tiene que tener las siguientes condiciones:

La iluminación: Son plantas que crecen mejor en lugares donde la luz solar les llega de manera indirecta, por lo que se tiene que cultivar en lugares como poca luz directa del sol, debido a esto es preferible cuando la cultive en el jardín colocar en macetas o plantar bajo de los árboles. En caso de cultivar en un espacio en el interior de una vivienda o invernadero ubicar cerca de un lugar que reciba luz intensa algunas horas del día.

VIOLETA DE PERSIA

Para que la temperatura que reciba se mantenga un poco más fresca se sugiere ubicar, cuando se cultiva en espacio interior, en un lugar que tenga una orientación hacia el norte y colocar cerca de una ventana para que reciba aire, siempre evitando que reciba la luz solar indirecta. Se tiene que tener cuidado, de colocar cerca de alguna lámpara, chimenea, estufa o cualquier otra fuente de calor, porque la planta se duerme, se caen sus flores y las hojas se abren.

Según varios cultivadores estas plantas crecen mejor a diferentes rangos de temperaturas, dependiendo de su etapa de crecimiento y época del año. De acuerdo a varios investigadores las temperaturas óptimas para estas plantas se encuentra en un rango entre 12°C a 20°C, luego de trasplantar soporta temperaturas entre 16 a 18°C. Asimismo, durante la estación de verano la temperatura óptima al parecer se encuentra entre los 18°C a20°C y, al empezar a disminuir las temperaturas las que mejor soporta se ubican entre los 12°C a 15°C, a partir del mes de octubre que empieza su floración.

La Humedad ambiental: Es conveniente cultiva la Violeta de Persia en un lugar donde haya buena humedad y este fresco el ambiente, se sugiere colocar la maceta sobre un plato con arena mojada, para mantener fresca la planta sin enchumbar el suelo. Época para plantar. Esta planta se sugiere plantar entre mediados a finales de verano, esto ayudará que la Violeta de Persia, florezca bien en los meses de otoño o iniciado la estación de primavera.

Abonado o fertilización: Se sugiere abonar con fertilizante líquido por medio del agua de riego cada dos a tres semanas (15 ó 20 días), durante su etapa de crecimiento y floración, tiene que ser un fertilizante bajo en nitrógeno y de esta manera se controla el crecimiento de las hojas. Es conveniente aplicar un fertilizante donde se mantenga en equilibrio la cantidad de nitrógeno, fósforo y potasio porque este último es muy importante para la floración.

Aireación del suelo: El suelo tiene que ser ligero para que haya una buena aireación. Una vez pasada la floración se sugiere quitar las hojas a la planta de Violeta de Persia, se tira de las hojas hasta lograr que el tallo se desprenda del bulbo, con el objetivo que se elimine cualquier porción del tallo y así este no queda expuesto a enfermedades. Asimismo, al pasar la floración es decir, cuando las flores y hojas se secan y desaparecen, se cambia el suelo, y se le coloca tierra abonada y turba para que la mezcla se mantenga aireada y esponjosa.

Esto se lleva a cabo cuando han pasado unos 4 a 5 meses de haber sembrado la planta de Violeta de Persia, y que tenga unas 10 a 12 hojas, se puede pasar a una maceta de 8-9 centímetros de diámetro y luego a una entre 12 a 14 centímetros de diámetro. Este trasplante también se puede hacer directo a la maceta definitiva, realizando un buen control del riego y de la fertilización, empleando un sustrato o suelo equilibrado. Una vez trasplantada se sugiere añadir abono de larga duración junto con el sustrato.

Si está cultivando un minicyclame, su cultivo es directo en la maceta definitiva de 8 a 9 cm. Sustrato o suelo. Se sugiere sembrar la Violeta de Persia en un sustrato o suelo ácido a un pH próximo a 6.

Riego

Esta planta es mejor regar por capilaridad, para evitar estropear las hojas y flores. Es decir, no regar las plantas desde arriba con regadera, ni regar la tierra. Se sugiere colocar el agua en un plato de jardinería debajo de la maceta y que el nivel del agua humedezca el suelo, sin tener que el nivel del agua sobrepase el bulbo. El agua podrá penetrar por los agujero de la maceta y humedece el suelo. Luego que pase un minuto a dos minutos, se quita el plato. De esta manera se escurre el agua excedente. Frecuencia de riego. Se riega cuando al tocar la tierra la misma se encuentra seca.

Propagación y Multiplicación

Los horticultores que comercializan las plantas de Violeta de Persia las propagan solo por semillas, que son obtenidas por cultivadores especializados, debido que la obtención de semillas de Violeta de Persia es un poco difícil, cabe destacar que el porcentaje de germinación de las mismas disminuye alrededor del tercer año. Para propagar por semillas se utilizan bandejas multilóculos de 3 centímetros, y una vez colocadas las semillas se cubre con un poco de tierra o del sustrato empleado.

El pH del suelo o del sustrato se sugiere este alrededor de 6, para mejorar la calidad nutricional del sustrato o del suelo se recomienda abonar con abono rico en micronutrientes y luego a la semana siguiente se aplica fertilizante diluido en el agua de riego, con pequeñas dosis de macronutrientes de menor porcentaje de nitrógeno y mayor porcentajes de fósforo y potasio.

La Violeta de Persia tiene un lapso de germinación de alrededor de unas 4 semanas, la temperatura ideal esta alrededor de unos 18°C a 20°C, como mínimo de 15°C y máxima de 22°C. Cuando se use cámaras para germinar oscuras a temperaturas de 17°C. Al transcurrir entre 80 a 90 días aparecen las primeras hojas verdaderas. Para obtener nuevos híbridos con mejoras genéticas se tiene que trabajar con la propagación de cultivo in vitro, por medio de la división de cormos.

Cultivo

Para contribuir con su sanidad se les quita las flores y hojas secas o marchitas, para evitar que le caigan parásitos.  Para inducir su floración una vez la planta está desarrollada, se tiene que tratar de colocar la Violeta de Persia a una temperatura que oscile entre los 13°C a 15°C en horas nocturnas. Otro tratamiento es la aplicación de entre 20 a 30 ppm de GA3 sobre la corona floral, siempre tratando que no se ocasione un ahilamiento de los pedúnculos.

Características de la Violeta de Persia

La Violeta de Persia es una planta con tallo tipo bulbo, de ciclo de vida perenne, con una altura promedio de entre 30 a 38 centímetros también existen cultivares o variedades de menores tamaño, que la llaman minicyclame. Que al igual que las de mayor tamaño presentan flores con colores muy vivaces. Su tubérculo es de color oscuro y es de forma redonda y aplanada.

Sus hojas tienen forma de corazón y de aspecto carnoso con un largo peciolo. Presenta hojas de color verde oscuro con manchas de color plateado que se muestran con diferentes formas. Sus flores son solitarias y hermafroditas. Nacen en el extremo del pedúnculo, tienen cinco pétalos con forma ondulados, de textura aterciopelada, que se disponen hacia atrás y sus pétalos pueden ser de diferentes colores muy vivaces de diferentes colores, desde el blanco, rosa, salmón, rojo escarlata, purpura. Su época de floración es en otoño a primavera. Sus frutos son cápsula que maduran entre los 4 a 5 meses en madurar.

Entra en estado de latencia durante las estaciones de verano por su temperatura cálida y con poca humedad ambiental, se reactiva cuando baja las temperaturas y empiezan las lluvias. Si es bien mantenida la Violeta de Persia puede llegar vivir varios años. Es propagada durante todas las estaciones del año. Los ejemplares de Violeta de Persia se llegan a comercializar entre los meses de octubre  a febrero.

Variedad

Entre las variedades o tipos varietales son diversas las que pueden encontrar en los viveros e invernaderos, entre las diferentes clasificaciones se encuentran: Tipo “Pastel” que fue creado en Alemania, Francia y Bélgica, bastante importante en el comercio. Otras variedades son “Johan Strauss”, así como “J. Brahms” además de otros nombres de músicos. Están las variedades clásicas o conocidas de flor grande. En este tipo se encuentran los llamados “Aaalsmeer” con la serie “Rosa de Zalendorf”, “Arlequín”; “Sylphire”, “Cardinal” y otros.

A parte de estas variedades también destacan los siguientes híbridos: Híbridos F1, con distintas líneas  propias de cada grupo de semillas: «Firmament», «Virgo», «Concerto», «Carmen», «Pastourelle», «Rosamunde, y otros. Tipo miniatura, con importancia creciente: «Syrius», «Willie», «Brigitte», «Collete», «Anglia». Tipo «Rococo», que era muy sembrado hace 20 años.

Plaga y Enfermedades

Estas plantas son muy sensible a enfermedades causadas por hongos que pueden dañar las Violetas de Persia, incluso antes de nacer o también luego de estar establecido los cultivos, se sugiere realizar prácticas agrícolas como la desinfección del sustrato, realizar seguimiento de los riegos y dosis de fertilizantes, sobre todo durante los meses más fríos, entre otros. A continuación se describen las potenciales enfermedades y plagas que las atacan.

Enfermedades

Podredumbre gris: Entre las enfermedades que puede sufrir la Violeta de Persia, se conoce la Botritis, enfermedad que la produce un hongo llamado Botrytis cinerea. Los síntomas es el desarrollo de un moho de color cenizo, que se observa en los peciolos de sus hojas y en los pedúnculos de las flores, observándose también manchas similares de aspecto cenizo que se pueden ver en los pétalos de las flores.  Para evitar que se enferme las plantas de Violeta de Persia por la Botrytis cinerea, se sugiere evitar mojar a la planta cuando estén regando. Eliminar las hojas en donde se observe las manchas cenicientas que ocasiona el hongo. Aplicar pulverizaciones de fungicidas.

Luego de germinar las semillas pueden ser dañadas por el Phythium debaryanum Hesse y el Rhizoctonia solani Kühn afectando las plántulas pudriendo y marchitando pocos días de germinadas. El tratamiento a estos hongos es preventivo, por medio de la esterilización del suelo u otro sustrato.

El hongo Thielaviopsis basicola Berk, causa la enfermedad “podredumbre de la raíz”, los síntomas de esta enfermedad son el marchitamiento y clorosis de las hojas, al mismo tiempo que la planta deja de crecer como resultado del daño que causó a la raíz. El tratamiento preventivo de esta enfermedad es la desinfección del sustrato, estar pendiente de no anegar el sustrato o suelo, ni colocar mucho fertilizante, bajar la frecuencia de riego sobre todo durante el otoño e invierno.

Podredumbre del rizoma: Es causada por el hongo Fusarium oxysporum Schel, los síntomas son clorosis de los órganos fóliales y llega a ocasionar incluso la muerte de la Violeta de Persia. Para evitar esta enfermedad se tiene que hacer control preventivo, se sugiere realizar desinfección del sustrato, desincorporación de plantas de Violeta de Persia enfermas y  realizar limpieza periódica de malas hierbas y plantas enfermas.

Podredumbre de raíces, rizomas y peciolos: Esta enfermedad es causada por un hongo llamado Cylindrocarpon radicícola Wr.  Es posible que el hongo aparezca por malas prácticas agrícolas  como abundantes y frecuentes riegos, drenaje deficiente, fertilización con mucho nitrógeno y otras.

Plagas

Las Violetas de Persia pueden verse afectadas por ácaros como el Stenotarsonemus pallidus, este ácaro le ataca ocasionando un aspecto arrugado a las hojas y flores. Además de este ácaro también las Violetas de Persia son atacadas por araña roja, pulgones y trips para evitar sus ataques se sugiere realizar tratamiento preventivo y aplicar acaricidas e insecticidas durante la preparación del sustrato y mantenimiento de las plantas.

Ataques de Trips: Las picaduras ocasionan que las hojas se tornen de color rojizo y dañado por las picaduras de los Trips, que se notan por la gran cantidad de puntitos negros, que viene siendo las deyecciones de estos insectos. Su control es por insecticida.

Ataque por Gorgojos Otirrhynchus rugosostriatus: Este es un pequeño escarabajo que daña las hojas porque las muerde en sus bordes. Cuando llegan a su fase adulta son de color negro o marrón oscuro, su tamaño es de unos milímetros de largo. Las larvas de este escarabajo viven debajo del suelo y se alimentan de las raíces por lo que las corroen y también a los bulbos de las Violetas de Persia.  Para controlar su ataque al observar las hojas roídas se sugiere aplicar un insecticida como por ejemplo “malathion” u otro fosforado. La aplicación y dosis se realiza de acuerdo a lo indicado en la etiqueta del insecticida.

Ataque de orugas: Son orugas de Plusia sp., así como de otras orugas o larvas su control se tiene que realizar en fase juvenil cuando están muy pequeñas, este se realiza pulverizando las plantas con producto como el “Lindano”. Los gusanos grises o rosquillas se carcomen el tallo de las Violetas de Persia a nivel del cuello, cerca de la superficie del suelo. Se sugiere colocar cebos para combatirlos. Otros daños son ocasionados por nematodos del género Meloidogyne para estos se tiene que aplicar nematicida en el suelo y realizar tratamiento desinfectante del suelo.

Trastornos Fisiológicos

Se debe evitar el exceso de riego porque puede suceder que al florecer los tallos florales se ablanden y suele suceder por suelo anegado por deficiencia de drenaje. También puede ocurrir que se coloreen de amarillo o se pudran los tallos al poco tiempo de ser adquiridas las plantas, esto sucede porque al comprar las plantas en flor en las estación de otoño o invierno, en un invernadero a temperatura ambiental y cuando es llevada a las casas esté más caliente por la calefacción, la planta se afecta y se observa por la clorosis de las hojas.

Para evitar esto se debe aclimatar las plantas en casa primero, se colocan cerca de ventanas y días después si se quiere en un lugar un poco más cálido. Asimismo, para evitar que se pudran sus flores y hojas, se sugiere regar por capilaridad. Es decir, se coloca agua en un plato y la maceta se coloca sobre este por 10 minutos aproximadamente, para que las raíces absorban el agua por capilaridad a medida que se humedece el suelo y luego retira el plato.

Esto se hace cuando note la tierra seca. Riegue dos veces por semana mientras es vegetativa y durante la estación de verano por estar en latencia se riega muy poco. La Violeta de Persia también la puedes cultivar en el jardín, ya que resiste temperaturas hasta -5°C aunque tiene que estar protegida de los rayos solares sobre todo en las horas de mayor intensidad lumínica en el día.

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